Desarrollan nueva metodología para fomentar políticas públicas sustentables

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Cristian Echeverría participó en este proyecto pionero en Chile que, que identifica zonas de alto valor ecológico, así como áreas de restauración y de uso sustentable.

El pasado 13 de abril 2016 se llevó a cabo el taller “Socialización de una propuesta de Infraestructura ecológica para la región del Bío Bío”, en el que se presentó la metodología desarrollada por Cristian Echeverría, investigador de CESIEP, junto a otros expertos de la Facultad de Ciencias Forestales y Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción.

El trabajo, que identifica áreas de alto valor ecológico y de restauración con el fin de diseñar una infraestructura ecológica, fue aplicado a modo piloto en la VIII Región. Los resultados demostraron las zonas con mayor valor de biodiversidad y de servicios ecosistémicos. “Debido al estado avanzado de transformación del paisaje en la región por presiones antrópicas, es urgente proteger las áreas de alto valor de biodiversidad que aún quedan y crear otras nuevas que permitan sostener los ecosistemas y especies nativas de la región”, señaló Mariela Ñùñez, directora del proyecto.

El estudio estima en un 1,7% la tasa de pérdida de bosques nativos en el Biobío en los últimos 25 años, lo cual es equivalente a un 35% de pérdida de la superficie de bosque nativo entre 1986 y 2011.  “Es importante tomar en cuenta estas cifras, pues la Región del Biobío es uno de los 25 puntos de mayor biodiversidad en el planeta. Es determinante el aporte de este estudio en una región que posee grandes factores de transformación y que, por otro lado, requiere restaurar áreas para proveer de servicios ecosistémicos críticos en mejora de la calidad de vida de los habitantes locales”, agregó la experta.

La investigación, que se realizó a través de un método sistemático de priorización de la biodiversidad en base a indicadores que expertos locales, fue encargado por el Ministerio de Economía. Entre los objetivos perseguidos se encuentra orientar la política pública para detectar las zonas que pueden convertirse en nuevos parques nacionales, reservas u otras figuras de protección legal. Así, indica que es necesario restaurar y ampliar estas áreas para proveer servicios ecosistémicos. Especialmente en la Cordillera de la Costa, donde no es posible retener el agua que cae por la superficie de bosque, lo cual resulta contradictorio ante las sequías extremas vividas en los últimos años.

Echevarría apostó por la colaboración entre diferentes actores sociales para dar continuidad a esta iniciativa en el largo plazo y avanzar hacia la sustentabilidad del Biobío. También destacó que la metodología desarrollada es de carácter general, por lo que puede aplicarse en todas las regiones de Chile, y a la vez es capaz de capturar las particularidades de los diversos ecosistemas que existen en Chile.